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Vía Crucis de la Congregación

   Se trata de una tradición que está documentada ya en el año 1695, apenas 6 años después de que se aprobaran los Estatutos fundacionales.

   En aquel momento se acordó que todos los años saliere la Congregación en el Viernes Santo a rezar el Vía Crucis al sitio denominado “el calvario” por la tarde, ya que las Procesiones se realizaban de noche. Como cita Juan Montero, historiador de  la Cofradía, “Habiéndose mandado Real Orden que se celebrasen de día, de modo que estuviesen concluidas al ponerse el sol, se acordó se trasladase tan devoto ejercicio al viernes por la mañana, a las diez, a cuya hora se junta la Congregación y formada con su Cruz delante, los maestros de ceremonias en medio y cerrando valla el Prefecto y los Diputados, sale de la Iglesia despedida por la Comunidad (en aquel tiempo la Congregación tenía su sede en la Iglesia de San Carlos Borromeo del Colegio de Clérigos menores de la Universidad, por lo tanto se refiere a dichos clérigos menores), y por la calle de Alabarderos (hoy San Pablo), Plaza Mayor, Prior y Agustinas Recoletas, salen por la Puerta de San Bernardo a la ermita del Cristo de Jerusalén, donde da principio el Vía Crucis, y concluido a la misma Cruz del sepulcro empieza el rosario con el que se sigue por el camino que viene al Tejar y Puerta de San Bernardo, procurando concluya antes de llegar a ésta y haciendo pausa o parada para el ofrecimiento de cada diez, y desde la Puerta de San Bernardo, se continua por las mismas calles hasta llegar al Colegio, donde es recibida por la Comunidad y despedida por el Prefecto, Diputados y Maestros de Ceremonia”.

Via Crucis

   En el año 1806, por disposición del Obispo Tavira se unifican las Procesiones del Miércoles y del Jueves Santo, pasando a celebrarse en la tarde del Viernes Santo. Se crea la Procesión General del Santo Entierro y la Congregación acuerda trasladar el ejercicio del Vía Crucis al Miércoles por la tarde.

   Según tradición oral, en el año 1869 se asistió por última vez al lugar del “Calvario” y el Vía Crucis pasó a realizarse en la Catedral Vieja; más tarde, debido a unas obras que se estaban realizando en la misma, comenzó a celebrase en la Catedral Nueva, lugar donde se sigue realizando en la mañana del Viernes Santo, de forma que, otra vez, se volvió a practicar el ejercicio el mismo día de la Procesión .

   Desde los más antiguos Estatutos de la Congregación la asistencia el Viernes Santo al Rosario y Vía-Crucis es considerada como una de las obligaciones que contraen los hermanos al entrar en ella.

   En la actualidad el Vía Crucis Nazareno se desarrolla de la siguiente manera: todos los hermanos con la insignia de la Congregación colgada al pecho se reúnen en la Iglesia de San Julián, de donde, después de realizar un acto de contrición, parten en dirección a la Catedral Nueva. Encabeza la salida la Cruz Guía acompañada de los hermanos maestros de ceremonia portando varas, y es seguida por el resto de los hermanos en formación, haciendo el recorrido de Plaza del Mercado, Poeta Iglesias y Rúa mayor . Hasta hace poco tiempo el desfile se cerraba con el párroco de San Julián escoltado por dos hermanos con varas.

   Durante el recorrido, que es seguido con gran recogimiento por todos, se reza en voz alta el rosario y al llegar a la Catedral los hermanos maestros de ceremonia van a buscar al Sr. Obispo (reminiscencias de cuando residía en el Palacio Obispal sito enfrente). Una vez dentro del Templo, reunidos alrededor del Altar mayor, comienza propiamente el ejercicio del Vía Crucis, siguiendo cada una de las estaciones en los lugares señalados para ello en el edificio de la Catedral Nueva. Se alternan las lecturas con los cánticos, las reflexiones cristianas con rimas en castellano antiguo (auténticos ripios que deben remontarse a los orígenes de esta tradición nazarena) y se consigue la participación de todos los reunidos a través de la oración, el canto y la meditación.

   Concluido el Vía Crucis y despedido el Sr. Obispo, la Congregación regresa a la Iglesia de San Julián en el mismo orden que inició el recorrido.

  • 2017 Ilustre y Venerable Congregación de Jesús Nazareno y Santo Entierro